A pesar del dominio, Cabral no estaba contento de su actuación al no cuajar un tiempazo como se esperaba y después al no poder mejorar su discreto crono en la segunda manga oficial. Se quedaba con las ganas por culpa de una rotura de un tubo de la gasolina en el Lancer, del que se percataba el propio piloto antes de arrancar en la última subida. Su mejor crono fue de 4:05.116, un segundo peor que el realizado en la manga de entrenamiento.









