Homenaje a Medardo Pérez y sus 101 victorias

17/05/2018

DSC_0011 copiaÍdolo de los aficionados de finales de los 70 y hasta los 90, Medardo Pérez es uno de los afamados pilotos canarios que se mantienen en la memoria de los apasionados a los rallys por haber dejado una huella que marcó toda una época gloriosa en el automovilismo isleño. Medardo, junto a su inseparable copiloto Juan José Alonso Prieto, no sólo fueron grandes triunfadores de la pruebas locales, sino que además se aventuraron fuera del Archipiélago cosechando meritorios éxitos deportivos. Medardo Pérez debutó en el automovilismo a los treinta años y ganó la primera carrera en su debut. Una especie de premonición, porque durante las veinte temporadas que mantuvo la actividad logró 101 victorias, 23 segundos puestos y 13 terceros sobre un total de 176 carreras, estableciendo un récord difícil de igualar, al menos en Canarias.

Redacción

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El primer acto de homenaje a Medardo Pérez tendrá lugar en la presentación del Rally Isla de Gran Canaria, el próximo 23 de mayo a las 19:00 horas en el Centro Comercial 7Palmas, en donde el alcalde del municipio de Tejeda Francisco Perera, quien ha propuesto el homenaje, le hará entrega de un reconocimiento a su trayectoria deportiva. Además,  en el C.C. 7Palmas estarán expuestas dos de la unidades que pilotó en su día Medardo, se trata de los BMW 320 Eggenberger (Grupo 5) y 323i Hartge (Grupo 2), que en la actualidad están en un estado impecable de conservación y que son propiedad de Eugenio Alonso, padre del piloto tinerfeño Eduardo Alonso, quien además cuenta con otras monturas. Los aficionados pueden acudir para recordar toda una época que marcaron los rallys en Canarias y la llegada del equipo Sauermann y BMW a las competiciones.

Como aliciente para los aficionados, Medaro Pérez tomará el volante del coche “cero” durante la celebración del Rally Isla de Gran Canaria, sábado 2 de junio. Pero la gran atracción para los aficionados se podrá disfrutar en el en el tramo de Tejeda, en su última pasada, en donde Medardo tomará los mandos de uno de sus coches múticos, el BMW 320 Grupo-5 Eggenberger para deliete del público que acuda a aplaudir a uno de los grandes del automovilismo canario y con reconocimiento también en península.

Nacido en la Isla de La Palma

Medardo Pérez nació y vivió sus primeros años en Garafía, un recóndito municipio de la isla de La Palma, siendo el único varón de un matrimonio con fuertes intereses agrícolas y ganaderos. Desde muy pequeño, y como una premonición de futuro, se construía aquellas populares patinetas sobre cojinetes de bolas –cada vez más sofisticadas- con las que asombraba a sus vecinos lanzándose a tumba abierta por las numerosas cuestas de la zona.

Cuando contaba unos doce años de edad la familia amplió sus negocios a la isla de Gran Canaria y trasladó aquí su residencia. En las solitarias carreteras y caminos de la época, un jovencito Medardo, aún sin carnet, conducía algún camión o furgoneta con una especial habilidad. Por supuesto se hizo un espectador habitual de las competiciones, sobre todo rallyes y algún circuito urbano, además de asistir a las tertulias y puntos de reunión donde se acudían los “mayores” para contar sus “hazañas”.

Grave accidente que paraliza el automovilismo

Parecía llegado el momento de que Medardo dejara de “corretear” por libre sobre las viradas carreteras grancanarias, haciendo apuestas con la pandilla o para ir a visitar a la novia de turno, cuando el 12 de octubre de 1967 se produjo un terrible accidente en un circuito de velocidad que se desarrollaba por las calles de Las Palmas de Gran Canaria, dejando sobre el asfalto seis muertos y una veintena larga de heridos, algunos de extrema gravedad. Las autoridades civiles suspendieron de facto cualquier actividad del motor en toda la provincia, además del encausamiento jurídico que sufrieron organizadores, federativos y el piloto del vehículo implicado.

Aquella conmoción y sus derivaciones se fueron diluyendo, y cinco años después se reanudaban las competiciones. Para aquel entonces Medardo decidía meterse de lleno en la actividad deportiva, justo cuando cumplía treinta años, por lo que no se puede considerar una vocación tardía, sino fruto de unas extremas circunstancias.

Primer coche, BMW 2002

Intentó correr con un Triumph TR5, pero los pilotos noveles tenían establecida una cilindrada máxima de 2.000 cc. Entonces se hizo con BMW 2002, un buen coche en aquel tiempo y con una somera preparación mecánica debutó en el XII Rallye Isla de Gran Canaria, logrando la victoria absoluta, continuando con algunas participaciones esporádicas, retirándose y volviendo a reaparecer, hasta que en la temporada 1977 se lo tomó con verdaderas ganas, adquirió otro BMW 2002 y lo transformó a grupo 2 con una preparación Alpina, ganando esa temporada media docena de rallyes, entre ellos nuevamente el Isla de Gran Canaria y la primera edición de El Corte Inglés.

Sigue acumulando victorias, importantes en la región porque se imponía a otros “bemeuvistas” de postín, como Miguel Ángel Toledo o Ángel Dávila. Esto hace que Walter Sauermann, importador de la marca en Canarias, le ofrezca conducir un 320 que había encargado al preparador suizo Eggenberger.

Al volante de un Seat 127

Las victorias se multiplicaron, también con algún triunfo en montaña. Pero amante de las emociones, Medardo Pérez, el aclamado piloto regional de la época, aceptó el desafío de medirse con otros cincuenta vehículos –todos Seat 127- en un rallye monomarca que se organizaba en Tenerife,  logrando una sonada victoria y silenciando las críticas que recibía por ganar sobre un coche muy potente.

El gran rival de la época para el piloto palmero era Carlos Alonso-Lamberti, procedente del sector comercial del automóvil y disponiendo también de potentes monturas. Los 220 caballos del 320 empezaban a quedarse cortos y entonces vino de los talleres de Schnitzer en  Alemania un fabuloso motor de 16 válvulas y 265 caballos ¡una monstruosidad para la época! Y Medardo continuó adjudicándose victoria tras victoria y diversos campeonatos locales.

Pionero en participar fuera de Canarias

Puede considerarse pionero entre los pilotos canarios que cruzaron el “charco” para realizar campañas peninsulares. Pero en esto ya las cosas no rodaron tan bien, y si bien figuraba con regularidad entre los primeros puestos, los abandonos se prodigaron, fundamentalmente por averías de transmisión y dos ligeras salidas de carretera en el Criterium Luis de Baviera y en el Rías Bajas; en este rallye vigués cosecharía dos abandonos más, uno ya en la época del Lancia 037, y lo corrió por cuarta vez, hasta vencer a las “meigas” terminándolo y ganándolo en 1988, temporada en la que también venció en Orense y Almería.

Pero retornando a las islas, el BMW 320 es sustituido por un 323 de inyección preparado por Hartge, pero con unas suspensiones bastante frágiles que motivaron varios abandonos. Solventado el problema continuó la racha de victorias y en octubre de 1982 contabilizaba su victoria número 50 en el Rallye Isla de Lanzarote.

Adios a BMW tras un larga trayectoria

En 1983 vive en una semirretirada, ganando “solo” tres carreras y diciendo adiós a la marca BMW, cuyo “patrón”  Sauermann optó por cambiar de montura trayendo de Alemania dos 635 CSI de circuitos reconvertidos para rallyes, algo que Medardo no asimiló. Sin embargo después estos vehículos dieron positivos resultados y triunfos en manos de José María Ponce y Fernando Capdevila.

Entonces, Medardo volvió a su condición de piloto privado y totalmente libre, poniendo sus ojos en el Porsche 911 SC que había sido de Beny Fernández y estaba en poder del también gallego Carlos Piñeiro. Un coche potente y espectacular, pero que se mostró frágil de motor, no contribuyendo apenas a incrementar el palmarés de su nuevo propietario, que optó por hacerse con uno de aquellos Renault 5 Turbo que estaban de moda, pero esta decisión fue catastrófica: seis rallyes seis abandonos, al principio con una extraña historia con la culata, después una muy leve salida y, por último, un incendio del motor en pleno tramo cronometrado. Medardo saltó del coche y no quiso verlo nunca más, bien es cierto que su anterior propietario lo recompró, sin duda conmovido o afectado por tal infortunio.

La llegada del Porsche 911 SC y Lancia 037

Todo lo anterior ocurría en el transcurso de la temporada 1985, Medardo conservaba el Porsche 911 y volvió a sacarlo para ganar dos o tres carreras mientras gestionaba algo más sólido y definitivo. Con la decisiva intervención de Jorge de Bagration adquirió un flamante Lancia Rally 037 en el departamento de competición de Abarth, siendo esta la segunda unidad de este tipo que llegaba a Canarias, porque poco antes había arribado la de Manuel Rodríguez “El Vaquero”. Después de estrenarlo trunfalmente en el Rallye Ciudad de Telde, sufre el accidente más grave de su trayectoria deportiva en el Rallye Islas Canarias que se disputaba en Tenerife, justo en el tramo siguiente de haber conseguido el liderato frente a los destacados pilotos nacionales de la época: Carlos Sainz (Renault Maxi 5 Turbo), Beny Fernández (Opel Manta 400) y Antonio Zanini (Ford RS 200) que sería el ganador de la prueba. En este accidente, su copiloto Juan José Alonso, sufrió graves lesiones.

Esto no amilanó al piloto palmero, que en la mitad de temporada restante, primero con un 037 alquilado y después con el suyo reconstruido, ganó varias subidas y cinco rallyes, entre ellos el de Maspalomas, siempre tan carismático para la afición canaria.

En la temporada 1987 llegaban a Canarias los rallyes secretos sobre tierra y Medardo los alternó con los de asfalto, también con un coche de la marca Lancia, un Delta HF 4WD con el que ganó dos carreras.

Cierra una época en Canarias y se va a península

En 1988 pone un paréntesis en las competiciones canarias y traslada el Lancia 037 a la Península para hacer un programa reducido pero variado, ganando varias pruebas, pero sobre todo sacándose aquella espina antes mencionada del Rías Bajas.

Tras permanecer inactivo durante las temporadas 89 y 90, decide retornar planteándose su particular desafío de ganar 100 carreras y logra doce victorias, pero deseaba completar esa cifra corriendo en su isla natal de La Palma, sin embargo para hacerse también con el Campeonato de Montaña de Las Palmas, debe hacer una subida que no tenía prevista o calculada.

Cuelga los guantes en su isla natal

De este modo viajaba a La Palma para hacer su última carrera oficial el 29 de octubre de 1992. Los organizadores palmeros quisieron hacer de la despedida un acto entrañable y emocionante, programando el rallyesprint Briesta-Llano Negro, en el municipio de Garafía que le vio nacer y donde aún conservaba –y conserva- diversas propiedades. Aunque en su trayectoria deportiva había corrido ocasionalmente con varios copilotos: Vicente Travieso, Bernardo Hernández y Carlos Yánez, en esta ocasión volvió a formar equipo con Juan José Alonso, el más habitual y gravemente lesionado en aquel accidente de Tenerife.

El colectivo del automovilismo palmero, los aficionados y los vecinos de Garafía y municipios colindantes, para los que su paisano Medardo Pérez era un ídolo, se volcaron en la carrera, festejando su victoria número 101, en el multitudinario homenaje que recibió el equipo, junto a las esposas de ambos Elisa y María del Pino, en el incomparable marco natural del bosque de El Fayal.

Polideportivo con su nombre

Medardo acababa de cumplir cincuenta años y decía un emocionado adiós a la práctica deportiva justo en los escenarios que habían sido testigos de sus primeros pasos de niño y de sus alocadas aventuras en las que, despendolado sobre las patinetas empezaba a tomar el instinto de las trazadas.

Actualmente, el nuevo Polideportivo de Garafía lleva el nombre de Medardo Pérez.

Historial:

Nace el 11 de octubre de 1942 en Llano Negro, municipio de Garafía, isla de La Palma.

1972.- Debuta con victoria, sobre BMW 2002, en el Rallye Isla de Gran Canaria.

1974-1977.- Participaciones esporádicas con tres segundos puestos en el Rallye de Maspalomas.

1977.-   Retoma una actividad continuada y gana trece carreras entre esta temporada y la siguiente.

1979 y 1980.-  Etapa con el BMW 320 de Grupo 5, logrando una veintena de victorias.

1981-1983.- Temporadas con el BMW 323i y un saldo de quince triunfos.

1984-1985.- Época de transición con Porsche 911, Renault 5 Turbo y de nuevo Porsche 991.

1986-1998 y 1991-1992   Dos  capítulos bienales también plagados de triunfos: 35 sobre Lancia 037 y  dos con Lancia Delta Integrale.

                      RESUMEN

– Carreras disputadas                       176

. 1ª posición                                     101

– 2ª posición                                        23

– 3ª posición                                        13

      abandonos                                    36

      exclusiones                                     1

      resto en diversas posiciones

Fotografía:  Archivo Motor2000

Una respuesta para Homenaje a Medardo Pérez y sus 101 victorias

  1. Antonio Rodríguez Ponce Responder

    18/05/2018 a las 07:37

    Gran reportaje y merecidísimo homenaje a Medardo Perez, si en Garafía tiene un polideportivo en su nombre aquí como mínimo debería tener una calle en algún municipio. Mi primer rallye “en vivo” que pude presenciar fue un “Rallye Roque Nublo” allá por octubre de 1979, sentarme en la cuneta de la salida de “El Zumacal” y verlo arrancar con el 320 Enggemberber …., imagen que no se borraría ya de mi memoria y que me hicieron rallyero y medardista hasta hoy.

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